lunes, 26 de septiembre de 2011

Cultura y Gastronomía de Michoacan

Uno de los más grandes placeres de los michoacanos se disfruta a la hora de la comida, y es que la gastronomía michoacana es una de las más diversas y exquisitas del país. La sopa tarasca, la sopa purépecha, la sopa de chocolate al metate, el atole negro o de grano, el pescado blanco de Pátzcuaro y las corundas de maíz, son algunos de los más tradicionales platillos michoacanos de origen de prehispánico.


Los huevos al estilo Virrey de Mendoza, la crema fría de aguacate, y los chongos zamoranos acompañados de rompope pueden ser degustados en cualquier establecimiento que se jacte de ser michoacano. Otros platillos típicos incluyen las enchiladas morelianas, las corundas michoacanas o tamales envueltos en hoja de maíz; el miguichi, el lomo de res en pepitoria, el caldo de charal estilo Pátzcuaro, la sopa huitzimangan, la col en nogada, el chupiro o mole de olla hecho a base de carne de res, chile ancho y verduras, y los uchepos, o tamales de maíz tierno.

Entre las bebidas favoritas de los adultos están el aguardiente de caña de azúcar, la charanda, rompope, atole blanco, guacamaya y el licor de membrillo. Sus famosos postres incluyen además de los chongos zamoranos antes mencionados, la capirotada, el ate de membrillo, el helado de pasta de Pátzcuaro y los pasteles de plátano y macadamia; sin olvidarnos de las “aguacatas”, grandes empanadas rellenas de calabaza en dulce.


Como curiosidad, podemos mencionar que en Torécuato se inventó la Feria del Atole, en donde puede mostrarse una exhibición de la gran cantidad de sabores que puede tomar la prehispánica bebida.

En Michoacán de Ocampo, esta fértil producción creativa no se limita a la cocina, ya que los artesanos del estado también se destacan por su prolija producción artística. Así, el Palacio de los Artesanos, o Casa de las Artesanías, es creado en base a la necesidad de promoción y difusión que la rica tradición artesanal michoacana exhibe. Y es que con la llegada de la modernidad, los artesanos michoacanos han perfeccionado y aumentado su producción artística, lo que le confiere una peculiaridad única en el país.


Algunas de las artesanías más populares son, los sillones de madera y cuero de Apatzingán, la loza cambia de Maravatio, las sillas de madera de pino de San Miguel Curahuango, las cestas de mimbre y sombreros de raicilla de Utipitio, los coloridos gabanes tejidos de San Nicolás y destacadamente la antigua tradición alfarera de Coalcoman.

FUENTE DE INVESTIGACIÓN:

Cultura y Gastronomía de Oaxaca

Para comer en Oaxaca, ni ganas se necesitan. Con la comida oaxaqueña, el gusto entra por ojos, nariz y garganta; pero si alguien no lo creyera, todo es cuestión de abrirle el apetito.Y para abrir el apetito que tal una copita de mezcal, y aquí que si el refrán aquel de "para todo mal, mezcal y para todo bien también" no es oaxaqueño debería serlo, a juzgar por la pulimenta que han alcanzado los artesanos de este agave sensacional. Mezcal aparte, un bocadillo que más vale apenas probar, para no quedarse sin los guisos fuertes de después. Chapulines doraditos, empanadas de amarillo, salsita de gusanos de maguey, totopos, quesillo, chorizo bien frito o memela con asiento.
Todo el estado de Oaxaca es muy rico en arte popular. Se elaboran manteles bordados, deshilados y similares, productos de cuero, palma, carrizo, laminados, alfarería, cerámica, losetas; cuchillería, hojalata, joyas de oro y plata.
Antojitos o entremeses: Tamales envueltos en hojas de plátanos, las tortillas, las tlayudas con asiento y los totopos de maíz dorado o blanco .
En el municipio es tradicional en los días festivos consumir el mole negro, rojo, amarillo, verde, coloradito y chichilo. El tasajo, caldo de gato, el entomatado, quesadilla de elotes y garnachas.
El plato más singular son los "chapulines colorados", diminutos saltamontes que se sirven como aperitivo, muy salados y poseen su propia leyenda: Dicen que quienes los prueban siempre acaban por regresar a Oaxaca.
Postres: La repostería de Oaxaca es también muy barroca y su preparación exige tiempo, fantasía y dedicación. Hay tortitas, turrones, tortillas de huevo, nieves nacidas de la antigua costumbre de traer el granizo de la sierra cuando no existía el hielo, paletas de frutas, semillas dulces, néctares helados y quesillo, un queso exquisito anudado en tiras.
Dulces: Nieve de leche quemada y de sabores, nenguanitos, tortillas de coco, mamón con sorbete, pinole, buñuelos, marquesote, pan de yema y garbanzos en dulce de panela.
 
 
Bebidas alcohólicas: Mezcal, el pulque, el tepache o la excelente cerveza mexicana.
Bebidas refrescantes: Tejate (bebida fría de cacao molido desleído en agua de maíz) . Aguas frescas que saben a cerveza de piña, a horchata de melón o a guanábana con almendra, también hay de chilacayota, zapote, tuna, guanabana, ciruela, sandía, chicozapote.
Más que beber: Chocolate oaxaqueño con agua o leche, chocolate atole, tepache, champurrado, chile atole, atole blanco y atole de panela.
El café es excepcional y podría competir, con un poco de promoción con los mejores del mundo, por calidad, gusto y aroma.











FUENTE:

lunes, 19 de septiembre de 2011

Inicio de la Gastronomía en México

La historia de la gastronomía mexicana se remonta aproximadamente 10,000 años, a la época en que se estima fue domesticado el maíz para convertirse en el cultivo que después fue la base alimentaria de las culturas mesoamericanas. Este remoto origen da a la gastronomía mexicana una carta de presentación singular en el concurso de las naciones, que ciertamente la distingue de otros acervo culinarios.

 
Durante la época prehispánica, los pueblos indígenas que habitaron el territorio tuvieron una dieta basada principalmente en vegetales. De ellos hay que señalar que hay una especie de dualidad que fue común a muchos de ellos desde por lo menos el año 3000 aec, se trata delmaíz y el chile. Las grandes culturas mesoamericanas, y en menor medida, las oasisamericanas fueron alimentadas materialmente con estos dos frutos de la tierra. Al chile y maíz se asociaban otras especies de no menor importancia, algunas de las cuales han trascendido su nativo nicho ecológico para convertirse en insumos de las más variadas cocinas. Cabe mencionar al jitomate, el cacao, el aguacate, la calabaza, elnopal, la vainilla, divinizados todos ellos en la figura de Chicomecóatl, nombre náhuatl de la diosa mesoamericana de los alimentos.
La cocina prehispánica disponía de pocas técnicas de elaboración. Sin embargo, una técnica muy importante es la nixtamalización del maíz, que aglutina los carbohidratos del almidón de maíz, lo que permite convertirlo en masa. Esta técnica era desconocida en todo el mundo, salvo en México y en algunos países de América Central. Otra técnica era la cocción a vapor empleada, por ejemplo, en la confección del tamal, o el horno de tierra, cuya fuente de calor se da por piedras calentadas durante horas a la leña con la que se preparan, por ejemplo, la barbacoa y el zacahuil. Muchas de las recetas mexicanas tienen, pues, al menos algún antecedente precolombino, que es fácil identificar en la medida en que muchos conservan su nombre en lenguas indígenas, aunque castellanizado. Es el caso del mole, el atole, el tesgüino, el papadzul, el uchepo y toda una constelación de alimentos.

A partir de la Conquista de México, se añadieron a la cocina mexicana nuevos ingredientes como los distintos tipos de carnes de los animales provenientes de Europa. Fue precisamente por esa fusión por lo que la gastronomía mexicana es considerada hoy en día una de las más ricas a nivel mundial, extendiéndose su influencia a muchas partes del mundo, pues conquistadores, colonizadores y visitantes llevaron a su vez a Europa ingredientes mexicanos que hoy matizan la gastronomía de otros lares. Sobran ejemplos, pero hay que mencionar sobre todo el chile americano que luego de un largo rodeo se convirtió en paprika, y el jitomate, ingrediente básico de la comida mexicana manzana de oro o manzana del amor.


Aspiraciones de la Carrera en Gastronomía

Aprender a manejar el lado administrativo de la carrera, tener técnica en practica y ofrecer un buen servicio a los comensales, aprender mas de la Vitivinicultura y amar cada día mas mi profesión.
Representar orgullosamente a mi país.